
La ambición de la polilla le llevó a buscar su camino, a encontrar el destello lunar, a encontrar lo que quería.
¡Quiero llegar a la Luna! decía, seguramente atraída por su centelleo encandilador que en las noches la hace suspirar y anhelar sentir el calor dejándose llevar en una danza circular.
Esta entrada fue publicada el Junio 7, 2008 a las 4:39 am y archivada bajo Currículum . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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