Penas

corazon-de-hielo

Cogí una risa con mi mano, una risa cualquiera y la lancé sobre mis penas.

Me sentí tan sola, tan vacía y despojada que nunca más pude llorar.

Cogí una risa que ni siquiera era mía y todo mi llanto se hizo piedra, abismo, eco, ausencia y nada.


Una respuesta para “Penas”

  1. Muy bonito, me a encantado lo que as escrito

    sigue asi!

    Saludos.

Escribe un comentario