Este es el cuento para el cual se inventaron todas las palabras, las palabras que corren entre riscos, aquellas que cayeron desde acantilados, las que solo se pensaron y jamás se pronunciaron, las palabras de los mudos y aquellas que en boca de poetas y malvados se quemaron.
Es el cuento completo de todos los tiempos, de todos los hombres, del día en que Dios hizo la luz y el día del gran juicio, de aquel que se llamó “final”.
Este es el cuento que quiero contar encerrada en la torre de Babel y sólo me falta una sola palabra que en mi orgullo perdí.


